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Singularizar los aceites remarca las circunstancias excepcionales que a cada uno los hace especiales


Nuevo reglamento que armoniza los procedimientos de ensayo para la homologación de tractores agrícolas en Europa


El de enero de 2018 entró en vigor, de momento solo para tractores agrícolas, el Reglamento 167/2013 (R167), publicado en marzo de 2013, que unifica los procedimientos de homologación y puede provocar una profunda renovación del mercado. Usuarios, redes de ventas e incluso los fabricantes mantienen aún muchas dudas sobre lo que popularmente se conoce como ‘Mother Regulation’.

Nuevo reglamento que armoniza los procedimientos de ensayo para la homologación de tractores agrícolDesde esa fecha, es de obligado cumplimiento que los vehículos agrícolas (tractores de ruedas y de orugas, remolques agrícolas y equipos intercambiables remolcados), con homologación de tipo europeo cumplan con el R167 y los requisitos que se desarrollan en sus Reglamentos delegados —Construcción, Frenado, Eficacia Medioambiental, Seguridad Funcional— y de ejecución —Administrativo—. A los vehículos remolcados se les ha concedido un año más de margen para tener que adaptarse a los requisitos del R167. En el caso de los modelos ‘orugas’, extra-anchos y ‘zancudos’ es opcional.

Hasta ahora, la homologación UE de vehículos agrícolas estaba regulada por la Directiva 2003/37/CE como sucesora de la Directiva 74/150/CEE. A lo largo de los años, se amplió su ámbito de aplicación a los vehículos agrícolas remolcados, como remolques específicos y equipos intercambiables (pulverizadores, arados, gradas de discos…) utilizados por tractores cuya velocidad de circulación ya supera los 40 km/h, lo que hace necesarios nuevos requerimientos técnicos. Comenzaba a forjarse la idea de un nuevo orden con normas idénticas para todos estos tipos de vehículos en la UE: un ‘Reglamento Madre’.

El R167 se publicó en marzo de 2013, con dos objetivos muy ambiciosos: abarcar más tipos de maquinaria con sus peculiaridades técnicas y regular la homologación para mantenerla en línea con el progreso tecnológico. Ambos podrían haberse alcanzado con arreglo a la antigua Directiva, pero el nuevo Reglamento facilita un cambio más rápido de los requisitos, lo que ha sido cuestionado por los fabricantes, porque les exige cumplir con criterios que afectan a muchas materias, algunos de los cuales suponen unos cambios importantes respecto a las homologaciones que han estado realizando con la Directiva 2003/37/CE.

“Esto se traduce en mucho tiempo y mucho dinero a invertir en analizar y desarrollar el producto para cumplir con los requisitos, en un margen no muy amplio de tiempo y en una coyuntura económica que no es precisamente boyante”, explican desde la Asociación Nacional de Maquinaria Agropecuaria, Forestal y de Espacios Verdes (ANSEMAT).Y recuerdan que “los Servicios Técnicos de homologación también han tenido, en muchos casos, que adecuar sus procedimientos, métodos y ensayos a lo que exigen los requisitos de los reglamentos delegados, con la incertidumbre de si las modificaciones previstas en los reglamentos pueden suponer que tengan que cambiar lo que tienen previsto hacer”.

Se establece un periodo de transitoriedad o exención para comercializar las unidades de ‘final de línea’, es decir, las que pudieron quedar en stock a final de año. No puede superar el 10% de las inscripciones de la marca en el país durante los dos años anteriores ó 20 unidades de un mismo modelo, en ambos casos referidos a unidades fabricadas antes de 2018.

Fuente: Interempresas