Singularizar los aceites remarca las circunstancias excepcionales que a cada uno los hace especiales


“Hemos puesto a disposición de nuestros clientes un servicio de asesoramiento técnico con el objetivo de mejorar su rentabilidad”


Desde el pasado mes de diciembre, presta sus servicios en las oficinas centrales del Grupo Oleícola Jaén en Baeza, Carlos Nogales, asesor técnico en explotaciones olivícolas. Su labor será la de asesorar en la gestión del olivar teniendo en cuenta el estado sanitario y nutricional, con el fin de optimizar la producción de las cosechas.

“Hemos puesto a disposición de nuestros clientes un servicio de asesoramiento técnico con el objetiv En el Grupo Oleícola Jaén consideran necesaria esta labor y por ello ponen a disposición de sus clientes un servicio de asesoramiento técnico y seguimiento de campo con el fin de optimizar sus producciones y mejorar su rentabilidad.

Actualmente nos encontramos en un momento de auge del aceite de oliva a un nivel tanto nacional como internacional debido a sus cualidades en todos los sentidos, lo que nos coloca en una posición esencial como productores, pues de nuestros olivares se obtiene el tan preciado oro líquido. Ello supone una gran responsabilidad para el olivicultor, pues de él depende la obtención de un producto de calidad acompañado del incremento de la rentabilidad de su explotación.

Para conseguir los resultados deseados es necesario empezar la casa por los cimientos, esto es, elaborar una correcta planificación previa para dar lugar a la mejora de nuestra cosecha. Para ello es imprescindible determinar aspectos tan importantes como las necesidades nutricionales demandadas por el árbol, la prevención de posibles problemas sanitarios o el desarrollo de las actuaciones necesarias en el olivar.

Por ello cabe destacar la importancia de un seguimiento continuado a pie de campo en los periodos claves, que apoyado de análisis puntuales en laboratorio, nos ayudarán a detectar y prevenir carencias nutricionales o afecciones de plagas y enfermedades.

Se podría decir que el olivar es un cultivo muy “agradecido” en respuesta a las actuaciones que se realizan en él, lo que ha conllevado la existencia de una arraigada tradición a la hora de realizar trabajos y aplicaciones para su gestión.

No obstante, gracias a la evolución en el sector que observamos día a día, y bajo un adecuado asesoramiento, se puede ir más allá y profundizar en detalles no tenidos en cuenta anteriormente, con la finalidad de optimizar la aplicación de tratamientos y trabajos.

Esto da como resultado de una mayor vigorosidad del olivo y mejora de rendimiento productivo, manteniendo e incluso reduciendo los costes.

Fuente: Grupo Oleícola Jaén